A propósito de Aimee Mann sin Aimee Mann

Aimee Mann, dice su carnet, aunque algunos la llamen “ésa de Magnolia”, como esas personas que sólo saben citar o hablar de una película por los actores o, si es que quieren complicarse un poco, decidir entre entretenida y no entretenida.

Están también los que se creen más sofisticados y agregan algo más diciendo, con cierto aire místico, mientras acomodan sus palabras con feng shui: “No será una de Bergman, pero lo pasé bien”. Con tanta claridad al usar los conceptos y domesticar a los extremos, que se sitúan en ese punto justo donde me olvido de sus palabras y sólo pienso en el ángulo en que el hacha golpeará su cabeza más que en tener la obligación de decirles algo. Esos momentos de debilidad en que estaríamos dispuestos a trabajar en el comando para que Freddy Kruger salga senador.

Obviamente que tal vez es mi forma de no decir nada diciéndome algo. A través de esa burda fantasía gore que tampoco sirve como excusa, porque en vez de odiar tranquilamente me pregunto por la contradicción de mi discurso. Contradicción que intenta decir algo en las palabras que no son un acto, mientras el hacha viene hacía mí y el otro no se entera de nada y sólo existe en mi mundo. Lo que significa que esa tensión que flota en el aire sólo la respiro yo, mientras los demás asienten pensando que Bergman sirve sólo para usarlo de ejemplo porque es un latero. Hacha parapléjica que al no poder dirigirse hacia nadie sólo se vuelve hacia ti afilada sólo como las ideas pueden hacerlo, ya que sabes que esas fantasías de atragantar al de la fila de adelante con sus propias cabritas sólo existe para ti porque no se convertirá en un acto. Es como imaginarte lo que le harías a la novia de tu amigo y la sola idea de desabrochar el primer botón comienza a convertirte en el violador de Reñaca.

Woody Allen ha mostrado mejor que yo lo que intento decir, en esa escena de Annie Hall donde detrás de un cartel del cine aparece MacLuhann para decirle a un tipo de la fila que no pontifique en su nombre porque no entiende nada de su obra. A lo que, acto seguido, Woody Allen mira a la camára y dice algo así como que le encantaría que las cosas fueran así en el mundo “real”. A lo que yo digo: benditas sean sus intuiciones, aunque no sirvan de nada e incluso dudemos algo de ellas.

¿Por qué un desconfiador profesional como yo cae en la metafísica de apoyar su argumento en una mesa sin patas que cree sostenerse o levitar?

No lo sé, pero es algo tan idiota como recordar que Elliott Smith fue reconocido por su madre como ese alguien más allá de su hijo, cuando lo nombraron en los Oscars. Es por hechos como estos que se abren ante mí esos cielos nubladísimos que pueden recordarnos un paseo bajo la lluvia pero también una terrible inundación siendo dueño de una mediagua.

La existencia de ese espacio tan terrible me hace dudar acerca de lo que significa el reconocimiento y esa realidad normativa que pontifica acerca de las virtudes que hay que merecer para ser reconocido. Virtudes que si fueran las de los vendedores de la Feria del Disco me ponen en el problema de caer en el esnobismo de creer que el mal gusto de ellos es lo que permite diferenciarme y creer al igual que Morrissey, que Keats y Yeats están de mi lado, mientras que en el de ellos está Luis Miguel.

¿Un Oscar puede hablar tanto o cambiar una ignorancia en un cumplido?

Sé qué sí, pero si lo sé es porque entonces debemos desconfiar de nuestro conocimiento y de lo que también desconocemos, ya que no hay nada que pueda escribirse que nos salve de lo que decimos. Así como no hay Dios que no pueda pensarse sin construirlo al mismo tiempo.

No quiero ponerme ni críptico ni snob pero ¿nuestros perros, gatos o discos pueden pensar en un Dios que no sean ellos mismos? O, dicho de otra forma, ¿pueden construir ese algo que está más allá de ellos?

Yo creo que no, aunque eso no impida que nosotros nos inventemos esos lugares a cada momento y hagamos por ejemplo del “yo lo conocí primero” una religión. Discurso que deja a los demás en la ignorancia de los iniciados, de los que aún no han sido evangelizados o bendecidos.

A muchos la situación les debe resultar conocida y, si no es así, voy a tomarme el atrevimiento de dar algunos ejemplos:

La referencia a la historia del grupo que al mismo tiempo da cuenta de que uno no es un aparecido. Para los que aún no han entendido voy a hacer la mímica computacional. En una de esas lo lee alguien “importante” y me contratan para una teleserie.

A se encuentra con B y pregunta: ¿Escuchaste el último disco de Radiohead?
B responde: Sí, está bastante bueno, pero como que se vendieron, para mí después de The Bends son un grupo del montón y en realidad no debiera decir después porque Pablo Honey es una basofia.

Si B fuera un conocido mío estaría de acuerdo con él, pero más allá de eso podríamos pensar en cómo ese tipo de explicación sirve para dárselas de entendido, aún no habiendo escuchado ni una puta vez ninguno de los discos. Basta con leer a alguien con carnet de crítico y las orejas limpiadas todas las mañanas con cotonetes Rolling Stone.

Podríamos llamarlo el discurso del todo pasado fue mejor, aunque el todo debieramos entenderlo entre parentésis para dar a entender que no estamos generalizando y que somos erúditos en la materia. Erudición que debe confirmarse al poder establecer diferencias y poner silencios donde no existen, ya que han sido pensados de antemano para dotar al discurso de un cierto rango de duda y humildad.

Súbditos míos, si aún no han entendido, es como dejarle en claro a la audiencia que estamos pensando al estilo de Rodin para demostrar algo de riesgo o novedad en nuestras palabras.

Otra forma de usar este recurso es hablar no sólo de los discos sino de los integrantes del grupo. Me permito usar otro ejemplo:

A: Suede cagó después de que se fue Butler, ya que le daba un toque pop como más fino y hacía que las canciones se diferenciarán. Si no me entiendes, piensa en Morrissey sin Johnny Marr o en Blur sin Coxon. ¿Será que los guitarristas la llevan?
B: Voy a escuchar de nuevo ese segundo disco que me parecía medio sinfónico y casi tan maricón como el primero, ése en el que salían dos tipos en la tapa, en una de esas puedo comprármelo de nuevo cuando salga la reedición con dos temas nuevos en vivo desde el asilo de ancianos.

Otro caso que podríamos citar es cuando un grupo que uno considera bueno promedia más de 5 pasadas en la radio y se “chacrea”. Rara forma de considerar una determinada obra por lo que sucede después de ella.

Alguien dijo una vez que un libro una vez terminado ya no pertenecía a su autor. Si estamos de acuerdo con esto, ¿cómo podríamos juzgar un disco por lo que suceda después?

Recuerdo varias películas sacadas de cartelera y sin la venia de los críticos, vueltas a poner porque ganaban un Oscar o un Cannes y donde el público argumentaba que ese día en que la vieron habían ido sin los anteojos, estaban aquejados de colitis o no faltaba la mujer que argumentaba que justo ese día era fin de mes y sus hormonas hablaron por ella.

En este sentido, A diría lo siguiente:
Me gustaba mucho ese tema ‘Laid’ hasta que un día me lo hizo escuchar mi hermana diciendo que le gustaba más que el de New Kids on the Block.
B: Sí, te entiendo, yo lo regalé porque como que ya no me pertenecía, como que algo cambió.
A: Me carga demorarme dos años en encontrar un disco y que en un mes lo termine tarareando mi nana, mezclándolo con Cristián Castro.
B: Te entiendo perfectamente A, son los costos de una sociedad que odia a los adelantados y pretende masificarnos a todos. Como diría el duo dinámico o la teleserie argentina que es mi último placer culpable: resistiré.

También los discos pueden servir para hablar de esos personajes que quieren dar a entender que no son tan aburridos o intelectuales como parecen y tienen su lado oculto:

A se dirige a B desvíando un poco la mirada y le dice: ¿Escuchaste el disco de Justin Timberlake?

A lo que B responde: ¿Justin?
A: Like a love you.
B: Qué increíble que podamos comunicarnos sin hablar, debe ser por eso que estamos tan cerca en el abecedario, debe ser el destino, o como dice mi profesor de psicología, los discursos construyen la realidad.
A: ¿O sea que la A y la B son construcciones?
B: No sólo me regocija constatar que nos entendemos sino que al mismo tiempo estamos siendo parte de un artículo sin que me haya tenido que agarrar a tu novia o contar tus intimidades con el resto del abecedario.
A: No lo había pensado, pero de todas maneras no me gusta que nos hayan mezclado con las otras letras, sobre todo si nadie puede con un mínimo de decencia no empezar con nosotros, si es que alguna vez ha ido al colegio.
B: Tienes razón. ¿Has escuchado algo más feo que esa generalidad idiota que algunos nombran como de la A a la Z? Es como mezclar peras con manzanas.
A: ¿Lo dices de picado porque no saliste y siempre serás segundo?
B: Puede ser, sobre todo porque, ahora que lo pienso, la distancia entre A y B es la misma que entre A y Z si uno va a la inversa.
A: ¿Estuviste leyendo a Osho?
B: Sí, pero parece que ya no me gusta tanto porque escuché por ahí que Marciano quería musicalizarlo.

Kitchens of Distinction – Love is hell

Nacemos influenciados desde el día en que somos producto del deseo de un otro, del nombre que nos pusieron, desde que portamos una historia familiar y cultural, el signo de un tiempo, parafraseando al dios Prince.
Hay gente a la que las influencias los devoran y se repiten eternamente como un libro de autoayuda, pero por suerte hay otra, que de eso crean una identidad mutante como vehículo de expresión.
Esas mutancias, primer larga duración de Dolorio y los tunantes (después de un single el 2016, un split y 2 eps) es la muestra de esto último.
El disco parte diciendo en Cara y sello: “Prepárense serán testigos de cuentos que hace poco eran ficción” haciendo una especie de prólogo no sólo al disco sino a su propia historia. “nos rige la fortuna y el azar” dice el coro prisioneriano mientras de fondo suena una guitarra a lo clash y de a poco empezamos a entender eso de llamarle al disco esas mutancias, porque meten en la juguera todo y empezamos a entender que escuchar este disco, no será un camino fácil porque es un disco de otra era.
¿de cuál?
No la de Javiera Mena, que en “otra era” no buscaba el fin ni esperaba el fin porque eso la llevaba a otra dimensión.
La dimensión de esas mutancias, es incategorizable, no es nueva, no es vieja, no es un delorean, no es un tdk, no es nostalgia, no es existencialismo, no es pump up the volume,, no es modern lovers, no es gang of four, no es rock lobster, no es Bauman con el rollo de lo líquido.
Este disco no es post nada, más que líquido es húmedo, es mutante y mucho de eso tiene que ver con los bronces de Addis Ababa que están puestos en lugares perfectos.
Me quedaré acá cortando, pegando, cortando, pegando, perdiendo, buscando sin saber cómo rebobinar todo, menos este disco.
Me quedaré un Viernes en la noche en mi casa inventando extremos, pensando que la salida del infierno es una película de nuestras vidas.
Me quedaré esperando a las bacterias, a la guerra, a los enemigos, a las fieras.
Cuando lleguen a comernos los extraterrestres estilo Mars Attack, tal vez me salve mostrándoles este disco.

¿De qué hablamos cuando hablamos de discos?: Maldigo lo perfumoso

Por Pablo Rosenzvaig en Crónica Sonora.

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Cuando pensé en escribir para Crónica Sonora una columna de música, lo primero que se me ocurrió fue agarrar un árbol genealógico y dejarlo sin agua, mirarlo de afuera y verlo disecarse y que se pareciera a esos mapas antiguos con manchas de café desde el bisabuelo hasta ese pelotudo anti aborto que existe siempre en una familia y habla de los que aún no nacen.

Mi idea era empezar con Nick Cave y llegué a escribir de casi todos sus discos, desde Boys Next Door a los Birthday Party a los Bad Seeds y todo cambió cuando llegué al Let Love In, cambié de opinión.

Hacer una columna que se trate de discografías completas es algo que me parece muy necesario pero es algo que hoy no me interesa. Obvio que es bacán leer a esa gente obsesiva que te escriba de todo y de todo y de absolutamente todo y aunque algunos crean que la adultez se trata de escribir cada vez más o que dejar de reincidir, es como jugar mejor al scrabble, hoy partiremos con una nueva columna. Esto para mí es respeto, para otros se llama narcisismo.

Suele suceder en demasiada gente esa cosa rara de que tratar de explicar cómo chucha llegaste a algo, es una especie de sinónimo del narcisismo. Y yo ya estoy tan pero tan cansado de explicar estupideces que me pondré a escribir de nuevo. Esta columna se va a tratar de discos que para mí, han cortado en 2 pedazos la historia de una banda o mejor dicho, que han reescrito la historia de una banda. Vamos a partir con el Let love In.

Nick mirando al cielo, 2 pezones en rojo y Let Love In tatuado en su pecho. ¿Por qué poner el Let Love In para empezar una columna llamada maldigo lo perfumoso?

Bueno. No me interesa hablarles de toda la época berliniana de Cave porque para eso existe Wikipedia pero en Berlín saca sus primeros cuatro discos y entre medio se separa de Anita Lane y empieza a escribir su primera novela, y deja Berlín y se muda a Sao Paulo y entre el 90 y el 91 graba The Good Son y nace Luke, el hijo que tuvo con Viviane Carneiroque y aún ni llegamos a hablar del Let Love In.

Saca el Henry´s Dream en el 92 y se va de Brasil y se muda a Londres y se la pasa todo el 93 con la gira del Henry y en el 94 nace el Let Love In.

Hablemos de la importancia del Let Love In, descontando que mil años después las campanitas de «Red right hand» se hicieron famosas por Peaky Blinders. Lo primero que podemos decir de esta nueva dirección que toman las obsesiones de Cave, es que no es casual que el disco parta preguntando en la canción uno «Do you love me?» y termine en la 10 con la misma pregunta. Let Love In parte en la 1 con “Do you love me?” y el final del disco termina con «Do you love me?» part 2. Es como pensar que George Michael cuando le llamó al Listen without prejudice vol 1, sabía que no habría un vol 2.

Si Lacan decía que una carta ya llegó a destino al ser escrita, o que toda verdadera pregunta debe contener en sí misma el hecho de no ser respondida, el Let Love In es esa pelea entre Eros y Thánatos y Sisifo haciendo de cupido. Si alguna vez Jarvis Cocker deletreó el «Feeling called love» para hablar de “eso” llamado amor es porque deletrear es demostrar el límite de la metáfora y lo real de la letra. De la misma forma, Nick Cave deletrea «Loverman».

L is for LOVE baby

O is for ONLY you that I do

V is for loving VIRTUALLY everything you are

E is for loving almost EVERYTHING that you do

R is for RAPE me

M is for MURDER me

A is for ANSWERING all of my pryers

N is…

«A is for answering» dice Nick Cave mientras se reinventa a sí mismo, se calza la sotana de crooner y le pregunta a los astros, a los sabios, a los libros sagrados y a los analistas lo que tampoco respondió Carver: ¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?

Historias de canciones: #4 mis shapes 

Para hablar de la elegida de hoy, es imposible no hablar de Sheffield, la ciudad donde se criaron los pulp

George Orwell dijo en 1937: “Sheffield, supongo, que podría reclamar justamente ser la ciudad más sucia del viejo mundo”.

En la segunda guerra mundial, las fábricas de acero que existían se pusieron a hacer armas y balas para la guerra por lo que la ciudad se convirtió en uno de los principales blancos de bombardeos. Entre el 12 y 15 de Diciembre de 1940, lo que hoy se llama Sheffield blitz, en 3 días murieron más de 600 personas y varios edificios quedaron en ruinas.

¿es casual que bandas como cabaret voltaire, human league o heaven 17 vengan de ahí? No creo. 

Las calles en Sheffield son una trampa, los amores son puras fantasías que puedes ver sólo de lejos. Y todo parte por Jarvis que elige poner de foto de portada del different class, una foto real de un matrimonio. 

La historia cuenta que un día la madre del novio vio un cartel del disco en una disquería y que Jarvis le manda una foto autografíada que dice: “Muchas gracias, Dom y Sharon por dejarnos colarnos en su boda”.

Eso que hoy parecería lo peor del universo y un uso de imagen sin pagarle a nadie, en este caso debe ser tal vez uno de los casos más consecuentes de un disco en la historia.

Al fin y al cabo, el different class es justamente eso. Alguien que se cuela en una fiesta sin pedirle permiso a nadie. Pero no sólo sin pedirlo sino haciendo de eso un gesto político.

Esa fiesta y esa foto es justamente lo que Jarvis piensa de todo: Entrar en esos lugares a los que jamás fue invitado.

Springsteen hablaba de camioneros, Jarvis hablaba de los hijos de los obreros que nacieron con padres desempleados o en paro.

Crecieron viendo la fiesta desde lejos. Espiándola como si el orden del mundo les hubiera sido siempre algo extraño.

Si el brit era la fiesta, pulp era el que la miraba desde afuera de la ventana.

Recuerdo la historia que contaba Joe Strummer acerca de como fue compuesta lost in the supermarket, que se situaba cerca la casa de la abuela de Mick Jones y se veía a gente con carteles, en plena recesión económica buscando trabajo entre los que estaba el padre de Mick.

No es la Inglaterra que quiere poder tener plata para poder ir al mall sino la que mira los maniquies como si fueran una metáfora de los humanos que caminan por la calle, que hacen pasos de baile nuevos y son felices creyendo que que haya salido un nuevo estilo de baile es una razón para alegrarse.

Este es un disco conceptual pero no al estilo de los que hacían los prog. Este es un disco que podríamos pensar que es para los 90, lo que el the queen is dead fue para los 80.

Intenté por primera vez en la vida leer cosas antes de escribir algo y me fue mal. Me fue tan mal que hasta se me acabaron los cigarros.

Si uno pudiera empezar a decir algo del different class realmente de verdad, habría que partir por ahí. Por alguien sin más nada que unos audífonos tratando de entender la manera en que parte este disco.

¿con quién o qué pelea Jarvis? ¿cuáles son las lineas laterales? ¿por qué si todos los de antes de él odiaban su colegio Jarvis dice que aprendió tanto en la escuela? ¿cómo es que alguien logra empezar un disco diciendo: “No nos parecemos a ti, no hacemos las mismas cosas que tú, pero también vivimos por aquí”

En esencia, Different Class significó para el Britpop lo mismo que It Takes a Nation Of Millions To Hold Us Back (Def Jam, 1988) de Public Enemy para el hip hop, el debut de Neu! para el krautrock o el D.I. Go Pop (Rough Trade, 1994) de Disco Inferno para la inserción del post-rock dentro de la cuadrícula pop.

Los mis shapes, eran unos chocolates, pero no cualquier chocolate y Jarvis lo sabía porque sus metáforas sólo podían servir sólo con esos y las representación social que tenían. 

Para entender qué tipo de chocolates eran, Jarvis los describe; son esos chocolates que solían tener en la tienda de dulces que estaba al lado de nuestra casa. Eran los que habían salido mal de la fábrica. Estaban deformes, ¡eran una especie de ‘hombre elefante’ del mundo del dulce! Te los podías comprar en una bolsa mucho más barata que una caja normal de chocolates. Sabían tan bien como los otros, sólo que estéticamente no eran tan agradables, por lo que parecía ser una metáfora bastante razonable. Para ser honesto, realmente nunca más pude volver a escuchar esa canción, pero yo sabía que, en ese momento, estaba muy emocionado. Era como si todos los perdedores salieran de las bibliotecas para tomar el control. Esa era mi idea. Era una buena idea; pero, por desgracia, no acabó de suceder. ¿Lo hizo?”.

Una de las características importantes del different class es que muchas de sus canciones están basadas en hechos reales. Por ejemplo el éxito más grande del disco fue common people y la ironía en torno a las clases sociales, la identidad y la experiencia de que al pobre le gustaría ser rico y al rico le gustarla ser pobre.

La canción partía de algo que realmente había sucedido. Jarvis nos cuenta: “Yo había conocido a esa chica en la universidad y todo este tipo de cosas. 

“She came from Greece she had a thirst for knowledge” De todos modos, debido a que había sido un éxito, pensé que después de haber pasado todo ese tiempo en el que nadie nos escuchaba, y sentirme realmente en los márgenes. No sé, tenía una clase de entusiasmo. No puedo negar que me dejé llevar. Pensé: ‘Sí, hombre,  ésta es una posibilidad para que idiotas como yo mismo puedan infiltrarse en el mainstream y de, alguna manera, contar con una oportunidad’. Y supongo que de ahí es de donde se obtiene la letra de algo como ‘Mis-Shapes’”.

Para Jarvis trabajar con la realidad no es sólo hablar de la chica de common people (que algunos medios dicen que se llama Danae Stratou y estudió en la Universidad de St. Martins de Arte y Diseño) sino que también, reflejar la ciudad de Sheffield a través del uso en sus letras de objetos casi desechados de la cultura, y por ejemplo en “This House Is Condemned de como está definido el espacio de una casa:

He takes the clock, he breaks the dome, he sees the moon

He sees the stars, he sees the sky, he sees the Earth

For some romantic reason

He takes the clock, he breaks the dome, he sees the moon

He sees the stars, he sees the sky, he sees the Earth

Space, time, place, condensed

Space, time and place, condemned

This is house is, this house is

This house is

Condemned

This house is, this house is

This house is

Condemned

Canciones sobre underwears, canciones de como el pobre aspira y a la rica le gustaría saber qué se siente ser pobre. 

El supermercado como símbolo del consumo y de las diferencias entre la luchas social.

Y cuando se cansa de describirlos, se pone a describir como la lucha de clases va por lo que suyo como el final de mis-shares que no por casualidad, son los chocolates de los pobres.

Just put your hands up — it’s a raid yeah:

We want your homes, we want your lives,

we want the things you won’t allow us.

We won’t use guns, we won’t use bombs

We’ll use the one thing we’ve got more of — that’s our minds.

Check your lucky numbers, that much money could drag you under, oh.

What’s the point of being rich if you can’t think what to do with it?

‘Cause you’re so very thick.

Oh we weren’t supposed to be, we learnt too much at school now

we can’t help but see.

That the future that you’ve got mapped out is nothing much to shout about.

We’re making a move, we’re making it now,

Historias de canciones #3. “La visita”. Juana Molina

Me pondría a escribir cien horas acerca de Juana Molina pero esta columna se trata de la historia detrás de una canción, aunque si hay alguien que se merece un poco más de historia, esa es Juana Molina.

Es por esto que para contar la historia de “La visita” de su disco llamado “Segundo”, hay que partir al estilo de los cuentos clásicos: Long long time ago… 

Vamos a contar esto en 4 partes.

Parte 1: 

Segundo fue editado por primera vez por un sub sello de frágil récords llamado bla bla discos en el 2000 y como siempre le pasa a Juana, hubo quilombos por todos lados, toda esta historia entera sale contada por Roque di Pietro en el libro que viene adentro de la segunda edición en vinilo editado el 2021 por Sonamos records. Sello fundado por Juana para la reedición del disco, y llamado así, porque es la canción que compuso cuando se dio cuenta que los demos que le estaba haciendo, al personaje secundario de “La visita”, terminarían siendo desechados y ya tenía en su cabeza, lo que terminaría siendo “Segundo”.  Sonamos es también una especie de ironía al estilo de: ¿y ahora quién podrá defendernos? pero también es: “No me rompan más las pelotas, ahora haremos las cosas a nuestra manera”. El famoso DIY. 

Parte 2. 

Para entender un poco la lógica en que Juana hace las cosas, voy a contar la historia de una firma en un disco. 

Cuando se remasterizó Segundo y salió en vinilo lo compré de una y al igual que una historia de Juana, no llegó nunca y le escribí al encargado del sello en Argentina tantas veces que un día me dijo: 

-A ver, Juana está acá. Le voy a decir que te llame.

-Y yo que sé Pablo- dijo Juana del otro lado de la línea- vamos a hacer una cosa, te firmo el disco y en una de esas, cuando vengas a Buenos Aires, voy a ser tan famosa que costará el doble. 

-Es como una inversión- dijo riéndose un poco de sí misma pero no del todo.

Un año después viajé a Buenos Aires y le escribí al sello con el subject: ¿Estoy en Buenos Aires, me pueden mandar el disco o sonamos? 

-Pero claro Pablo, justo una amiga anda cerca tuyo. 

-Ojalá no sea Elinor Blake -quise decirle- pero iba a ser una especie de chiste estilo George Costanza así que preferí decir un escueto gracias.

Parte 3. 

¿quién chucha es Elinor Blake y porque es un personaje secundario y no primario en La visita

Elinor Blake es la cantante de April March y a quién Juana hoy nombra como: “Esa mina”.

Blake le ofreció un contrato para escribirle canciones y dicho en fácil, no la pescó e incluso parece que cahuineó cosas en el sello. 

Una de esas canciones que había empezado a componer para Elinor se llamaba Jackie y tenía una letra de Blake que a Juana nunca le había gustado y que las malas lenguas, dicen que peló en un ascensor.

Ese es el inicio de “La visita”: Una pelea, promesas rotas y empezar todo de nuevo tratando de meterle letra en castellano a una música que Juana había pensado para otra cosa. Venía de pelearse también con productores que querían que cantara en inglés. Freud diría: ahhhh, volvió al lenguaje materno.

¿De qué habla entonces la letra de qué,paso de Jackie a la visita que Juana?

En pleno proceso de cambiar la letra de Jackie se enredaba y se enredaba y no le salía porque sólo podía pensar en a dónde iba a llevar a su madre que venía de visita. 

La madre de Juana no es cualquier madre, la mamá es Chunchuna Villafañe, un ícono en Argentina. Actriz, a un año de recibirse de arquitecta y que en los 70 fue una de las modelos más populares de Argentina.

Para más remate, a mediados de los 80 sale en La Historia Oficial, la única película argentina que había ganado un Oscar y que al momento de estar escribiendo la letra, trabajaba bajo las ordenes de Fito Paez en Vidas Privadas, su debut como director y con guión de Alan Pauls

Imagínense a Juana tratando de cambiar la letra de una canción de una cantante famosa y bien insoportable como April March y entre medio la presencia de esta abeja reina que lo que menos te trae son palabras. 

Juana en gloria y majestad nuevamente reintentando el silencio.

Te amo Juana

Viene mi madre mañana a las diez

Hace más de un año que no me ve

Dónde la llevaré?

A ella le gusta el 99 cts

Le gustan Neutra, Frank

Lloyd Wright y Schindler

Hay tantas cosas que quiero saber

Cosas que no dije y siempre pensé

Yo no sé si podré

Ay, ay, ay, qué haré?

Ya pasó más de un mes y ella se fue

Ah, por supuesto!, de nada hablé.

PD: Al final la la llevó al 99cts, el todo a luca gringo.