“La muerte de Diego fue como la muerte de muchas cosas: la muerte de un fútbol que no existe, la muerte de personajes que ya no existen más”. Santiago Motorizado

«This old boy just killed a motorcycle cop» Alex Murphy en robocop

Si uno quisiera entender bien el trayecto de Él Mató a un Policía Motorizado, el primer error a evitar sería desentenderse del hecho de que vivieron, ensayaron y surgieron en la ciudad de la Plata, esa en donde no es casual que salgan año tras año bandas que ven la realidad un poco en diagonal, como si estuvieran homenajeando a D10S, cuando antes de que le llegara la pelota, ya se había trazado en su cabeza todo el mapa  y el territorio de la cancha para saber cómo pensar la diagonal.  

La Plata es una ciudad misteriosa. Fue fundada en 1882 por el gobernador Dardo Rocha, que le encargó el diseño al ingeniero y urbanista Pedro Benoit (argentino de origen francés), quienes mi abuelo decía eran masones y que por eso había tantas diagonales. Según él, en el plano de la ciudad querían camuflar el símbolo de la escuadra y el compás. 

Ya el nombre de la banda está como nacido de la distopía robocopiana de una ciudad que en vez tener calles rectas y con nombres de próceres, lleva números. En la Plata, Rodolfo Walsh escribió Operación Masacre en la calle 54 número 418.

Santiago Ariel Barrionuevo nació cerquita de ahí, en el Barrio Jardín, y entró a estudiar plástica en el Bachillerato de las Artes mientras armaba lo que terminaría siendo Él Mató. Sigue viviendo en La Plata y es de Gimnasia y Esgrima de la plata, uno de los clubes más históricos de Argentina -y adivinen, es el equipo con menos títulos de todos los grandes-. Si nos pusiéramos freudianamente pelotudos podríamos escribir veinte papers acerca de sus letras, a esa cosa obsesiva de buscarle sentido a la pérdida y de que el amor es aguantarte siempre en la derrota, como si reescribieran todo el tiempo la mano de, Dios pero con Diego sacando la Excálibur de la piedra.

El segundo error a evitar sería pensar que, por haberse vuelto tal vez más simples o más directos en las letras y usar muchas más bases y efectos, “se vendieron” o que ya agotaron el agua del pozo y quieren sacar las últimas gotas antes de que se seque. 

Súper Terror para mí es por lejos el disco más ambicioso que han hecho. Siempre me ha caído bien el gordo. Cuando le decían que era el pionero de la movida indie de La Plata contestaba cosas como “andá a escuchar a Chinarro y a los perdedores pop, perdedor”. Cuando le decían que era un maquiavélico y un vendido, se le entendía en algunos recitales menos que a J cuando cantaba el “Super 8”, sólo para romper las pelotas.

Cuando lo bardearon porque hacía sólo cantos de hinchada, se puso a meter guitarras espaciales. Así dispersó los espacios de las notas, se mandó una canción llamada “Universo” que deja a Frusciante grabando el Niandra, haciendo coros con los veladores del psiquiátrico, como el innombrable de “Color Esperanza”. 

(Prometo hacer una segunda parte analizando letra a letra) Pero lo importante en Super Terror es que si bien ellos siempre han resignificado sus discos anteriores, como si fueran los trajes de David Bowie, hay que aclarar un poco esto: por ejemplo, cuando vinieron a tocar al Cellar trajeron para vender el CD homónimo de Él Mató, y si hacemos un resumen de los títulos de las canciones y de las letras (prometo también que haré un análisis mucho más obsesivo) podemos empezar a entender las mutaciones de las preguntas y las funciones de las palabras en la banda. 

No quiero ponerme a analizar todo, pero haré el ejemplo con las primeras 3. (Nota editor, afanando mal a Pavement)

Sábado 

“Sábadooooooo en mi camaaaaaaaaaaaaa y si te invito a dormir: Me dirás que no me dirás que nooooooo”

Después de esta frustración ya que la chica le dirá a todo que no, viene una guitarra furiosa, rápida, sonicyouthera pero con Kim en el hospital tocando con oxígeno. 

Tormenta roja 

Otra canción donde elle partenaire no lo pesca y el guatón trata de llorar con la guitarra. Pero los indies no lloran así, que acá la tormenta está derechamente metaforizada para una pareja. Esto cambiará seriamente después.

Nuestro verano 

“Nuestro día no termina, nuestro día no termina, es nuestro díaaaaaaaaaa, es nuestro verano” 

Bueno, aunque hubiera sido lindo pasar por todos los discos me saltaré al último EP que sacan antes de que salga el que para tode el universo es el disco uno y medio (para los que no me entiendan quiero decir que el primero no es como el de yo que sé, The la´s, Nirvana, tindersticks, san martín vampire, dios). 

Este EP (2008) tiene una de mis canciones favoritas, “El día del huracán”. Y acá, tanto las tormentas, los huracanes, los veranos, las perdidas ya empiezan a asumirse no sólo como inevitables, sino que el amor en sí termina siendo esa complicidad de ver el desastre descifrados por ciertos códigos que te hacen un poco humano, cuando sabes que ese huracán no sólo es el de la naturaleza. Otra cosa linda: canta la letra de “Esperando el Armagedón vos y yo” como si estuviera viendo un partido de fútbol, o siendo espectador, porque el devenir de las cosas ya no puede ser cambiado y se transforma en un simulacro. O sea que el bueno de Debord, leído por Sharly https://www.youtube.com/watch?v=292-UMSvGN4 y el hermoso de Rafael Berrio https://www.youtube.com/watch?v=s1zRtjZi1Bk , son un poco los padres de ese que en la canción que viene ya no espera huracanes, sino que dice “tuve miedo, ya se fue. Ahora estoy arriba de mi casa con un rifleeeeeeeeeeeeeeeeee”. Santiago motorizado de a poco va entendiendo que el mundo no se construye de intenciones sino de actos, casi todos fallidos, mientras espera el Armagedón al estilo Morrissey en Every Day is like Sunday

Armageddon, come Armageddon

Come, Armageddon, come

Everyday is like Sunday

Everyday is silent and grey

Santiago reconstruye esta canción en versión George Romero: 

Esperando el Armagedón vos y yo 

Viajando por el cielo azul

Cielo azul

Esperando el Armagedón, oh

Vos y yo

Contando los que morirán, ah-ah

Que conocemos

Tu pelo rubio flota en, en

El viento

Del huracán

Que todo lo destruirá

Esta noche el huracán

Todo lo destruirá

Esta noche

Viajando por el cielo azul

Cielo azul

Esperando el Armagedón, oh

Vos y yo

Contando los que morirán, ah-ah

Que conocemos

Tu pelo rubio flota en, en

El viento

Del huracán

Que todo lo destruirá

Esta noche el huracán

Todo lo destruirá

Esta noche

el Huracán

Que todo lo destruirá

Esta noche el huracán

Todo lo destruirá

Esta noche

Desde esa maravilla llamada Día de los Muertos al álbum La Dinastía Scorpio pasan cinco años, y la que vuelve es en realidad otra banda. Más lenta, con más preguntas que respuestas, con el comienzo de Santiago narrando más cuando es necesario. Me van a venir a matar, pero acá ya empieza algo que podría llamarlo Haikú vs Chandler. Es como si a Santiago ya le empezaran a gustar las cosas con suspenso, los punto aparte y no cambiar de canción para seguir escribiendo. 

Otra cosa importante que marca este disco es que ya empiezan a usar las influencias que les resulten necesarias. Si el primer disco y los primeros EPS eran palabras acomodándose a una música, todo sonaba un poco parecido. 

Si Scorpio y La Síntesis O´konor siguen manteniendo ese pulso indie a lo Strokes o a lo Sonic Youth -medio ramonero-, y en las letras se sigue notando alguna esperanza del estilo “voy a cuidarte siempre en la derrota”, Super Terror en cambio parte con un pulso samplero con que es imposible no pensar en Kate Bush. Y de ahí se va petshopboyseando en el resto de la canción una letra terriblemente triste, en donde ya asume que todo lo que antes brindaba seguridad -para cuidar al otro en la derrota- ya no está. Si fantaseamos con Hannah Arendt, se podría estar coreando estrofas de “la banalidad del mal”. Super Terror parte con un temazo, tal vez sea una de las mejores canciones que han hecho. 

Se llama “Un segundo plan”:

Después de tanto caminar

Y ver los días de oro pasar

Es tiempo de un segundo plan

Después de construir un altar

Bajo la noche de un verano frío

Es tiempo de un segundo plan

Quiero saber a dónde ir

Quiero saber a quién seguir

Todo lo que me importa no existe más

Quiero saber por quién morir

Rompiendo todo a mi al rededor

Mirando como todo se termina

Es tiempo de un segundo plan

Después de conducir sin parar

Sobre el volante mis manos heridas

Es tiempo de un segundo lugar

Quiero saber a dónde ir

Quiero saber a quién seguir

Todo lo que me importa no existe más

Quiero saber por quién morir

Necesito regalarte todo

Ver que algo se revela siempre al final

Un escudo de metal te protege a vos

A vos

Tu reflejo que emerge gigante

Voy a adorar

Quiero saber a dónde ir

Quiero saber a quién seguir

Todo lo que me importa no existe más

Quiero saber por quién morir

Super Terror es un disco que al mismo tiempo que oculta preguntas y guarda secretos, tiene una cosa muy obsesiva en usar todo lo que han ido construyendo, para sacar de la galera cada referencia que sirva para darle a las canciones silencio, textura, ruido -y homenajes a Talk Talk, cuando es necesario-. Si hay que meter a New Order o a Tears for Fears al servicio de la canción, no lo dudan un instante.

“La idea fue armar un relato con todas las formas de los álbumes con los que crecimos y con los que hemos hecho”, decía la otra vez en una entrevista a un medio argentino. 

Igual no es raro esto, ya en “Chica de Oro”, canción emblema de La Dinastía Scorpio, Santiago te armaba una canción universal de amor pensando en Volver al Futuro, como si Marty McFly le cantara a su novia https://www.youtube.com/watch?v=VLKDKWCWVXc asegurándole que todo lo que quería algún día sería de ella, prometiendo un mejor futuro. “Cuando juntes fuerzas las cosas van a estar mucho mejor” y “ya no quiero viajar y viajar, esta noche quiero que duermas conmigo”. Como una carta de amor a los problemas que se superan en las parejas jóvenes. La tapa del single está basada en la camioneta 4×4 del bullista de turno.  

Lo más hermoso de las canciones de los Él Mató, versión 2023, es que las dudas o las preguntas definitivamente ya no tienen certezas. Pero esta vez, el disfraz musical las hace realmente épicas sin que tengan que hablar de lo épico. Jaque mate. 

Lacan (no exactamente así, pero bue) decía que toda verdadera pregunta es esa que lleva el destino de la no respuesta. Maturana hablaba de ver al otro como un verdadero otro. Dargelos decía que la pregunta es quién está dispuesto a morir o quién está dispuesto a matar.

Preguntar es disparar al aire, dispararse a los pies, apuntar, errar. Preguntar es preguntarse por quién es ese él que mató al policía, tarareando de fondo, a José Luis Perales.

Pensando solo en vos

Y un día que nunca existió

Cambiaste todo lo mejor

Por nada

Pensando solo en vos

Con mi medalla de la suerte

Creo haber visto el resplandor

En tu cara

Voy a disparar al aire

Alguien más la va a pasar muy mal

Voy a disparar al aire

Oh-oh-oh

Pensando solo en vos

Voy a intentarlo por los dos

Tu mano abierta frente a mí

Sin nada

Afuera escucho tu voz

Son los fantasmas de lo nuevo

Me gusta como te burlas

En sus caras

Voy a disparar al aire

Alguien más la va a pasar muy mal

Voy a disparar al aire

Oh-oh-oh

Voy a disparar al aire

Alguien más la va a pasar muy mal

Voy a disparar al aire

Oh-oh-oh

Voy a disparar al aire

Alguien más la va a pasar muy mal

Voy a disparar al aire

Oh-oh-oh

Voy a disparar al aire

Alguien más la va a pasar muy mal

Voy a disparar al aire

Oh-oh-oh